¿Por qué necesitamos un nuevo compromiso?

En los últimos años, hemos visto un mayor impulso en torno a la financiación de los derechos de las comunidades indígenas, afrodescendientes y locales, el clima y la acción de conservación. Dado que el histórico Compromiso IPLC realizado en la CoP26 por el Grupo de Financiadores de la Tenencia Forestal expira en 2025, la CoP30 en Brasil tendrá un mayor enfoque en estas comunidades y presenta una oportunidad estratégica para promover un nuevo compromiso que responda mejor a la retroalimentación de las comunidades y a las lecciones de los 5 años anteriores, y que se vincule claramente con los impactos sobre el terreno.

Para apoyar este impulso, la Iniciativa para los Derechos y los Recursos (RRI) está utilizando las próximas plataformas mundiales sobre el clima y la conservación para informar y promover un nuevo compromiso de financiación más ambicioso que sea justo, equitativo y más inclusivo para las organizaciones dirigidas por los pueblos indígenas, las comunidades locales y los pueblos afrodescendientes.

El Compromiso que Queremos debe situar en el centro de los planteamientos de financiación para el clima y la conservación a los 1.800 millones de Pueblos Indígenas, comunidades locales y Pueblos Afrodescendientes que son fundamentales en la lucha por un planeta más resiliente.

EL RETO

Los recursos que llegan directamente a las organizaciones de titulares de derechos son escasísimos

La mayoría de los mecanismos de financiación actuales no son "adecuados para el fin perseguido"

La financiación directa para las mujeres indígenas, afrodescendientes y de las comunidades locales es muy insuficiente.

Creemos que cualquier nueva promesa de financiación debe abordar los siguientes retos actuales:

  1. A pesar del aumento de los compromisos de los donantes para dar prioridad a la financiación directa de las organizaciones indígenas y de las comunidades locales titulares de derechos, pocos de estos fondos llegan directamente a estas organizaciones.
  2. La mayoría de los mecanismos de financiación actuales no están diseñados para ser "aptos para el propósito", es decir, no responden suficientemente a las necesidades de las comunidades; no incluyen la perspectiva de género; carecen de flexibilidad, transparencia y responsabilidad mutua tanto para los donantes como para los beneficiarios; carecen de una visión a largo plazo para abordar las diversas necesidades de las comunidades; y no son oportunos ni accesibles para la mayoría de las organizaciones dirigidas por los titulares de derechos.
  3. La financiación directa para las organizaciones de mujeres indígenas, afrodescendientes y de comunidades locales sigue siendo muy insuficiente y los datos sobre su financiación escasos. Según un reciente estudio de RRI sobre este tema, la inversión climática en igualdad de género está disminuyendo, y las organizaciones de mujeres reciben menos del 1% de la financiación oficial para el desarrollo destinada a abordar el cambio climático.

¿Qué necesitamos para
este compromiso?

Principios para orientar los esfuerzos de ampliación y mejora de la eficacia del apoyo de los donantes en los próximos 5 años

Colaboración entre los sectores público y privado, la sociedad civil y los titulares de derechos a través de plataformas como Path to Scale de RRI.

Apoyo directo a iniciativas lideradas por mujeres indígenas, de comunidades locales y afrodescendientes.

Mayor apoyo a los mecanismos y soluciones de financiación dirigidos por las comunidades indígenas y locales

He aquí lo que nuestra campaña propone a donantes e intermediarios financieros para lograr el compromiso que deseamos.

  1. Necesitamos urgentemente principios que puedan orientar, ampliar y añadir eficacia al apoyo de los donantes en los próximos cinco años. Esta orientación debe ser codiseñada y liderada por los titulares de derechos desde la base para responder a las oportunidades más estratégicas.
  2. Los donantes deben seguir colaborando a través de iniciativas como Path to Scale y apoyar a la próxima generación del movimiento global por los derechos liderado por las comunidades indígenas y locales mediante el apoyo a sus propios mecanismos de financiación.
  3. Los donantes deben dar prioridad a la financiación adecuada para las organizaciones de mujeres indígenas, de comunidades locales y afrodescendientes que históricamente han sido excluidas de los procesos de toma de decisiones en el diseño y la implementación de programas e instrumentos financieros que les afectan. Véase este Llamamiento a la Acción de grupos de mujeres locales de todo el mundo.
  4. También es necesario revolucionar la financiación para el clima y la conservación apoyando mecanismos de financiación dirigidos por los titulares de derechos que puedan proporcionar un puente de confianza para desplegar fondos de donantes grandes y a menudo complejos a las comunidades de primera línea, basándose en las propias prioridades de las comunidades. Mecanismos de financiación indígenas y comunitarios como la Iniciativa Financiera para los Derechos Comunitarios sobre la Tierra y la Conservación (CLARIFI), Nasuntara, Podaali y el Fondo Territorial Mesoamericano son ejemplos de este tipo de herramientas de financiación.

Consulte el estudio Financiación con finalidad para obtener más información sobre estos mecanismos y otras formas de lograr una financiación adecuada a los fines perseguidos.

Sobre los promotores de la campaña Esta campaña está convocada por la Iniciativa para los Derechos y los Recursos (RRI), una coalición mundial
de más de 200 organizaciones que apoyan la lucha de los pueblos indígenas, afrodescendientes y comunidades locales contra la marginación y por un desarrollo sostenible y autodeterminado. Para ello, la RRI promueve un mayor compromiso y una mayor acción a escala mundial en favor de reformas políticas, de mercado y jurídicas que garanticen sus derechos a la libre determinación,
y legales que garanticen sus derechos a poseer, controlar y beneficiarse de los recursos naturales, especialmente la tierra y los bosques.